F r á g i l


 

 
 


La proximidad entre la creación y  la destrucción es el hilo conductor de estas obras. La sensación de inestabilidad que produce un entorno continuamente cambiante y sometido a multitud de fuerzas incontrolables hace que el pensamiento inquieto de la autora se proyecte sobre las más diversas realidades naturales. Tanto el emerger de la vida como los moivimientos telúricos se convierten en motivos para crear obras que bajo una suave apariencia representan momentos de gran fuerza. Los contrarios se unen en estas piezas, en las que lo nuevo surge a través de la rotura, y el paisaje se quiebra haciendo presente la fragilidad incluso de lo aparentemente más sólido.